Las instalaciones una empresa, tanto si se trata de oficinas como de naves industriales, dicen mucho sobre ella. Por eso, la limpieza es algo que no debe pasarse por alto y elegir un buen servicio debe estar dentro de tus prioridades.

Además, la crisis del Covid-19 ha hecho que dejar esta tarea en manos de profesionales calificados sea casi una obligación para garantizar el bienestar de tus empleados y clientes.

A la hora de decantarte por un servicio profesional para que se encargue de la limpieza de tu empresa, lo primero que debes tener en cuenta son las particularidades de esta.

Lógicamente, no es lo mismo la limpieza y mantenimiento de una pequeña oficina de 50m2 que unas instalaciones de 3 plantas con todo tipo de equipos y estancias (aseos, cocinas, salas de reuniones…). Y tampoco es lo mismo limpiar la redacción de un periódico que un taller de coches.

Partiendo de esta base, hay varios criterios por los que puedes guiarte.

Especialidades de la empresa y recursos disponibles

En este aspecto nuestra recomendación es apuntar alto. Una empresa que esté cualificada para afrontar con éxito la limpieza de colegios, de naves industriales o de hospitales, como Contapem, probablemente esté más que preparada para dejar como nueva una oficina. Comparando entre catálogos de servicios te puedes hacer una idea de qué especialidades domina cada una y tomar una mejor decisión.

Nosotros te aconsejamos optar por una empresa de limpieza con diversidad de servicios para evitar tener que recurrir a otros proveedores en caso de que te surja una necesidad adicional como limpieza en altura de cristales, pulido de suelos o desinsectación.

Experiencia y formación de los trabajadores

Delegar en profesionales la limpieza de tu empresa implica dejar una tarea muy importante en personas que llegan a donde tú no puedes llegar. Además, como mencionamos en nuestra última publicación, el personal de limpieza es esencial para la prevención de riesgos laborales y debe estar capacitado para garantizar tu seguridad y la de ellos mismos, más aún hoy en día ante la amenaza del COVID-19.

Si puedes elegir, confía también en empresas que valoren su capital humano, que se preocupen por la formación continua de sus trabajadores y por estar siempre al día para asegurarte los mejores resultados, ya que continuamente aparecen nuevas técnicas, productos, procedimientos y normativas que mejoran su trabajo. Y una buena empresa de limpieza debe tener siempre un ojo puesto en la actualidad para no perderse nada.

Flexibilidad en el presupuesto

Los buenos resultados no tienen por qué ser prohibitivos y es posible encontrar servicios de limpieza de calidad que se ajusten a las necesidades de tu empresa y sus características para que pagues justo lo necesario. Si es la tarifa la que se adapta a ti (y no viceversa), contratarás solo las horas necesarias y pagarás justo lo que necesitas.

Una vez aprobado, el presupuesto debe ser cerrado. Es mucho más cómodo que la limpieza de tu empresa sea un gasto fijo, que no varía mes a mes, porque esto te permitirá ser más previsor con las cuentas y no llevarte sorpresas.

Además, fíjate en que el precio incluya mano de obra, materiales y todos los demás costos asociados, para que sepas exactamente lo que está gastando cada mes.

Maquinaria y productos utilizados

Los resultados de un servicio profesional de limpieza no solo dependen de la capacitación del personal. También van a depender en gran parte de los materiales y productos empleados. Cualquiera que busque los mejores resultados para sus clientes no escatimará a la hora de contar con las mejores marcas en limpieza y desinfección del mercado.

Las técnicas y procedimientos también son importantes ya que una empresa de limpieza que se preocupa por ofrecer un servicio del más alto nivel podrá ofrecerte las tecnologías más avanzadas en sistemas de limpieza. Por ejemplo, la ozonización, un proceso desinfectante y antiséptico que consigue resultados excelentes sin contaminar.

Comunicación constante y fluida

Toda empresa de limpieza y desinfección debe preocuparse por conocer bien las necesidades de la compañía para la que va a prestar servicio: el tamaño y todas las estancias a limpiar, la cantidad de personas que trabajan en ella, la frecuencia con la que se realizan ciertas actividades, la existencia de espacios con necesidades “especiales” como cocina, patio exterior o garaje. Al tener toda esta información, es la propia empresa de limpieza la que debe recomendarte con que frecuencia necesitas sus servicios.

Es fundamental que entre tu negocio y los profesionales encargados de su limpieza exista una comunicación fluida y constante. Ellos deben entender tus necesidades y adaptarse a la dinámica de tu empresa, y deben estar siempre en contacto para tener feedback de tu opinión y enterarse de cualquier cambio que pueda afectar al servicio.