La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 ha puesto en evidencia la importancia de los trabajadores del ámbito de la limpieza, que se han convertido en una de las piezas clave para combatir la pandemia.

Este personal tiene como responsabilidad principal asegurar una higienización adecuada en todo tipo de espacios, desde hospitales hasta transportes, restaurantes, hoteles, edificios públicos y cualquier clase de oficina, para prevenir la propagación del virus y mantener un ambiente que ayude a preservar la salud de todos.

Además, el decreto de la nueva normalidad aprobado en junio fija el deber de “adoptar medidas de ventilación, limpieza y desinfección” para prevenid el Covid en las empresas, y el Gobierno ha habilitado a los inspectores de Trabajo y a los subinspectores que habitualmente se encargan de vigilar las normas de seguridad e higiene laboral a vigilar también estas nuevas reglas. También se les da este papel a los técnicos de las comunidades autónomas que hacen funciones de prevención de riesgos laborales.

El incumplimiento de estas normas puede acarrear multas de hasta 40.985 euros a las empresas, por lo que contratar a un proveedor de servicios de limpieza profesional con experiencia avalada por empresas y organismos oficiales, como Contapem, es esencial para garantizar que se cumplen dichas normas pero también que se lleva a cabo una adecuada prevención de riesgos laborales.

Además, hay que tener en cuenta que los trabajadores del sector de la limpieza e higiene profesional tienen una serie de riesgos laborales específicos asociados a su actividad, como golpes, cortes, caídas, intoxicación o afecciones de la piel por productos químicos. La mayoría de estos riesgos se pueden evitar mediante el seguimiento de ciertos protocolos y la utilización de los Equipos de Protección Individual adecuados.

Estas son las medidas recomendadas para la prevención de riesgos laborales que tomamos en Contapem-Facilily:

Inspección previa

Expertos en prevención y salud laboral recomiendan siempre inspeccionar a fondo el lugar en el que se va a realizar el trabajo en busca de posibles riesgos o irregularidades. Los más comunes son suelos irregulares, resbaladizos, cables sueltos o falta de iluminación. En caso de irregularidades en el suelo, se recomienda que los profesionales de limpieza utilicen calzado cerrado, con suela estriada y de goma para evitar resbalones.

Además, es recomendable en la medida de lo posible adecuar el espacio antes de empezar el trabajo utilizar la señalización adecuada cuando sea necesaria para aumentar la seguridad.

Precaución con los productos de limpieza

La mayoría de los productos de limpieza contienen sustancias químicas que pueden producir distintos tipos de afecciones si no se manipulan de forma adecuada. Las más comunes son las intoxicaciones o eccemas en la piel. La etiqueta de los productos contiene la información necesaria para identificarlos y lista las medidas preventivas a adoptar cuando se manipule cada producto.

También existe una herramienta de alcance internacional denominada Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de productos Químicos (GHS) que tiene como objetivo ofrecer una información comprensible y uniforme en relación con los peligros asociados a los productos químicos.

Además de estar bien informados para prevenir riesgos derivados de la manipulación de productos químicos, es necesario disponer de los equipos de protección adecuados. El uso de mascarillas, por ejemplo, protege de la inhalación de vapores tóxicos, mientras que el uso de ropa adecuada y guantes protege la piel.

Hay que destacar que es necesario comprobar y asegurar que los equipos de protección, el material y los productos utilizados estén homologados y se realice un mantenimiento óptimo de estos.

Prevención de lesiones en el personal de limpieza

Las lesiones musculoesqueléticas como lumbalgias, dorsalgias o lesiones cervicales también son comunes entre el personal de limpieza. En su mayoría, estas lesiones son causadas por posturas forzadas, movimientos repetitivos y manipulación de cargas.

Por lo general, no se deben manipular cargas de más de 25kg y, cuando sea posible, empujar o deslizar la carga en vez de levantarla.

Se recomienda almacenar los materiales más utilizados (de poco peso) en alturas comprendidas entre la cintura y los hombros, y evitar las flexiones o giros de espalda durante las tareas de limpieza.

Así mismo, se aconseja realizar pequeñas pausas cada 60 o 90 minutos, y realizar ejercicios de estiramiento de hombros, brazos y piernas.

El seguimiento de estas recomendaciones y buenas prácticas es fácil y esencial para evitar accidentes. Al contratar los servicios profesionales de Contapem nuestros clientes están seguros de que se toman todas las medidas necesarias para proteger a sus trabajadores y a nuestros profesionales de la limpieza, lo cual nos permite ofrecer un servicio de calidad. Contáctanos para saber más sobre nuestros servicios, nuestra experiencia, y nuestras ofertas.